El Gobierno ha aprobado un real decreto mediante el cual, se disuelven las Cortes y esto implica el pistoletazo de salida para las próximas elecciones generales del 20-N.La crisis económica, la animosidad de los ciudadanos hacia la política y los políticos y los recortes en los servicios públicos fundamentales como la educación, la sanidad y los servicios sociales, que está practicando el Partido Popular en las Comunidades Autónomas en las que gobierna, son un anticipo de la forma de pensar y de obrar de la derecha liberal en este país.
El 20-N, va a dirimir dos formas diferentes de entender la economía, los derechos fundamentales y la salida de esta cruel y persistente crisis económica.
Para muchos el PP y el PSOE son más de lo mismo. Ambos partidos defienden la libertad, la democracia, la soberanía nacional y el parlamentarismo democrático. No obstante la diferencia fundamental que los separa, son conceptos diferentes sobre derechos y servicios, ambos son las señas de identidad de algo tan importante como la derecha y la izquierda dentro del marco de la política.
Para la derecha liberal, la educación, la sanidad o las pensiones son servicios que presta el Estado a los ciudadanos, lo mismo que ocurre con el servicio de abastecimiento de agua, la electricidad o la recogida de basuras.
Si la economía va bien, esos servicios públicos se prestaran bien o muy bien, si los recursos económicos escasean, se prestaran regular o mal, o no se prestan.
Para el pensamiento socialdemócrata existe una distinción entre servicios y derechos, para el socialismo, la sanidad, la educación y las pensiones son derechos de los ciudadanos, al mismo nivel que la libertad, por lo que cuando hay muchos recursos económicos los derechos se mantienen y cuando escasean se busca donde los haya para que se sigan manteniendo con el mismo nivel de calidad y de cantidad de siempre.
Para el PP, la resolución de la crisis pasar por adelgazar el sector público, reducir las prestaciones sociales, vulnerando los derechos, en muchos casos, de los que más lo necesitan.
Van a bajar a los impuestos a los que más tienen, degradando a todo lo público y potenciando todo lo privado que solo estará al servicio de quien pueda pagar. La economía siempre irá por delante de las personas y nunca estará a su servicio.
Para el PSOE el ciudadano, es será y ha sido siempre, el centro y el punto de mira de todas sus políticas, en sus diversas etapas en el poder en nuestro país, todos hemos ganado en derechos y libertades.
El 20-N, todos los ciudadanos estamos llamados a las urnas. Unos apostaremos por el mantenimiento de lo mucho que entre todos hemos logrado hasta ahora en derechos y libertades. Otros apostarán por dar el poder de nuevo, a los que siempre se han considerado como sus únicos propietarios, a los que solo lo han utilizado a favor de unos pocos y de una clase económica dominante.
A todos nos toca decidir ¡¡ojala que la mayoría acierte!! Porque si no la solución a la crisis y la perdida de derechos, sería durísima y afectaría a muchos.
Esta vez el voto ciudadano, por los duros momentos que está atravesando el país, debería de ser fruto de la reflexión y el conocimiento personal y ajeno a la propaganda partidista ya que es mucho lo que nos jugamos.

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